Si quieres saber dónde y cómo va a crecer la iglesia, piensa en lo local y lo global. Piensa glocal. Glocal es el término de Bob Roberts para la conexión perfecta entre lo local y lo global. Esa conexión está afectando a la iglesia de una manera que nunca podría haberse imaginado en la iglesia del primer siglo, o incluso en la iglesia del siglo XX.