Usted y yo crecimos creyendo que las consecuencias importaban. Hoy en día nuestros hijos se ríen de las consecuencias. Criar hijos ha cambiado. ¿Cómo puede advertir a sus hijos acerca de las malas decisiones? ¿Por qué ya no le creen? La generación actual está dispuesta a arriesgarse a que no los descubran, no a ellos, ellos vencerán las probabilidades que tienen en su contra.