El egoísmo, el orgullo y la hostilidad dominan los titulares, las redes sociales y las interacciones cotidianas. Pero ¿qué pasaría si cada cristiano hiciera un simple acto de bondad cada semana? ¿Qué pasaría si ofrecerse a llevar la compra a alguien que está pasando apuros pudiera provocar una revolución?