En su libro Cuando una mujer se libera del temor, la escritora y conferenciante Cheryl Brodersen alentó a miles de mujeres a llevarle sus preocupaciones a Dios. Ahora, las inspira a que adopten su identidad y su plenitud en Cristo al despojarse de las mentiras que han plagado a la mujer desde Eva: «No soy lo bastante buena». «Dios no es lo suficiente fuerte». «Tengo demasiados defectos para que me amen». «Dios no me puede usar».