En este libro clásico, Elisabeth Elliot comparte su historia de amor con Jim Elliot a través de cartas, anotaciones en su diario y recuerdos. Ella es honesta sobre las tentaciones, dificultades, victorias y sacrificios de dos jóvenes cuyo compromiso con Cristo fue la prioridad sobre su amor por el otro. Sus destellos personales, combinados con enseñanza bíblica relevante recordará a los lectores que solo al pasar su pasión humana y deseo por el fuego de Dios, Él podrá purificar su amor.