Los niveles de ansiedad están en su punto más alto, pero existe una receta para afrontarla. Max Lucado invita a los lectores a estudiar Filipenses 4:6-7, pasaje en el que el apóstol Pablo exhorta a los seguidores de Cristo: «No se afanen por nada...». Filipenses 4:6 anima al creyente a no afanarse por nada. Como señala Lucado, el apóstol Pablo parece dejar poco margen de maniobra en este punto: «No se afanen por nada».