En la transición del siglo 20 al siglo 21, un grupo selecto de estudiosos de varios países se ha propuesto poner a disposición del pueblo evangélico de habla castellana una serie de comentarios que combinen la exegesis de la Biblia con el conocimiento de la realidad hispanoamericana, con miras a la obediencia de la fe en todas las áreas de la visa. Para esta noble tarea la Sociedad Bíblica Internacional les concedió el permiso de usar como base la Nueva Versión Internacional (NVI) de la Biblia en castellano (1999), fruto de una década de de labores en las cuales participaron varios de los autores.