Tournier reúne en este libro las ideas de la psicología moderna y una buena enseñanza cristiana. Juntas señalan el camino a una vida cristiana plenamente integrada a la vez que genuina. A través de los ojos de este psicólogo experimentado vemos los estragos y los subterfugios de la falsa culpa, los sentimientos de inferioridad y todo lo que traen consigo.