Si buscas un libro sobre predicación que no sea teoría para especialistas, sino una guía nacida del ministerio real, El arte de profetizar de William Perkins merece un lugar prioritario. Este texto muestra a Perkins forjando su “arte” no solo entre académicos, sino en las celdas de la cárcel de Cambridge, hablando a hombres sin recursos, endurecidos por el pecado y, aun así, alcanzados por la gracia. Esa procedencia le da al libro una autoridad poco común: Perkins no escribe para exhibir erudición, sino para ganar almas y formar predicadores que hablen con claridad, sencillez y gravedad espiritual.