Napoleón dijo: «En el mundo existe un gigante dormido. Cuando despierte, el mundo temblará», en referencia a China. Con el paso de los años, nos hemos convertido en espectadores del despertar económico e industrial de este gran gigante con una población de más de 1 billón de habitantes. En el reino espiritual también podemos hacer una declaración similar: 'Realmente hay un gigante dormido listo para despertar: la iglesia de Jesucristo'. Muy pronto seremos testigos de su despertar.