Con su habilidad natural para hacer fácil lo difícil y comprensible lo intrincado, Paul Tournier, compara las edades de la historia a las distintas etapas en la vida del ser humano. Analiza las verdaderas causas de los males que aquejan a nuestro mundo y plantea una solución basada en principios cristianos y en el justo equilibrio entre pecado y enfermedad.