La doctrina de la imputación constituye el centro mismo, y la roca fundamental del Evangelio. Toda la humanidad desde la caída en Adán, se encuentra muerta en delitos y pecados. Sin embargo, nuestro pecado es puesto a Cristo en la Cruz, y su justicia nos es dada a través de la fe y el arrepentimiento. Sin imputación lo único que nos queda es una salvación por obras. Sin embargo, esta doctrina cardinal ha estado bajo constante ataque durante el siglo XX desde diferentes ángulos. J.V. Fesko ha hecho un trabajo magistral de proporciones épicas al brindar a la Iglesia una defensa de una de sus doctrinas más esenciales de la fe cristiana. Una obra magistral por primera vez disponible para el público de habla hispana.