Raimundo Lulio fue uno de los primeros que reconoció que lo que necesitaban los musulmanes no era la espada, sino la cruz; no era la supresión ni la conquista, sino la proclamación del evangelio y la demostración del amor y la compasión cristiana.
En la vida y el carácter de Raimundo Lulio se ve un ejemplo del espíritu cristiano. Lulio era autor, predicador, misionero y reformador; para todo cristiano, sea católico o evangélico, es siempre digno de elogio y admiración.
El autor, Dr. Samuel Zwemer, fue conocido en su tiempo como el «apóstol a los musulmanes», y Raimundo Lulio le inspiró tanto que le puso el mismo nombre a uno de sus hijos.