"Por años esquivé el asunto de las pruebas, los dolores y el sufrimiento. Pero hace un tiempo mi perspectiva cambió. Al escuchar testimonios de transformación postiva y profunda por medio del sufrimiento, y al contemplar la importancia que las sagradas escrituras atribuyen al dolor en el trato de Dios con nosotros, a fin de transformarnos a la imagen de Cristo, tuve que modificar mi punto de vista.