Como mujeres, las demandas y expectativas de otros, y aquellas que nos ponemos nosotras mismas, pueden ser abrumadoras. Mientras intenta navegar esto que llamamos "vida", ¿alguna vez ha anhelado tener una amiga cercana, confidente o mentora que camine con usted y la anime? Debbie Morris sí. Incluso siendo una joven esposa de pastor, se encontró sin alguien que llenara ese rol tan importante. Por lo tanto, fue a la Biblia y encontró herramientas de mujeres como Eva, Sara y María. quienes se convirtieron en sus amigas, hermanas y maestras. A través de sus historias, el Espíritu Santo reveló cómo sus vidas, alegrías y tristezas, no eran tan diferentes de las nuestras.